
© Marina Abramović
Marina Abramović
1946
"El arte no se trata solo de otro cuadro hermoso que combine con el suelo del comedor. El arte tiene que ser perturbador, el arte tiene que plantear una pregunta, el arte tiene que predecir el futuro."
Did you know?
“The Lovers: The Great Wall Walk” (1988), una de las performances más simbólicas del arte contemporáneo. Marina Abramović y su pareja Ulay comenzaron en extremos opuestos de la Gran Muralla China —Abramović desde el Mar Amarillo y Ulay desde el desierto de Gobi— y caminaron el uno hacia el otro durante unos 90 días, recorriendo aproximadamente 2.500 kilómetros cada uno. La idea original era encontrarse en el medio y casarse, pero para cuando el proyecto fue aprobado tras años de negociaciones con las autoridades chinas, su relación ya se había deteriorado.
Cuando finalmente se encontraron en el centro de la Muralla, se abrazaron brevemente y se despidieron, poniendo fin tanto a la performance como a su relación personal y artística de doce años. La obra transforma la Muralla en una metáfora de la distancia, el tiempo, el esfuerzo y la separación emocional, convirtiendo un viaje monumental en un adiós silencioso e irreversible.
Se vuelven a ver en “The Artist Is Present” (2010) en el MoMA. Durante la performance, Abramović se sentaba en silencio frente a cada visitante, manteniendo el contacto visual. Cuando Ulay se sentó inesperadamente frente a ella, el momento rompió la estricta neutralidad de la obra: se miraron a los ojos, se emocionaron visiblemente y, en silencio, se buscaron las manos. El encuentro convirtió la performance en una poderosa reunión sin guion, colapsando décadas de historia compartida en unos pocos minutos de presencia y reconocimiento mutuo.
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Biography
Marina Abramović es una pionera del arte conceptual y de performance conocida por utilizar su propio cuerpo como sujeto y medio.
Su obra explora el body art, el arte de resistencia, la resistencia, el dolor, la vulnerabilidad, la relación entre el artista y el público, los límites del cuerpo y las posibilidades de la mente.
Fue pionera en una nueva noción de identidad artística al involucrar la participación de los observadores, centrándose en "enfrentar el dolor, la sangre y los límites físicos del cuerpo". En 2007, fundó el Marina Abramović Institute (MAI), una fundación sin fines de lucro para el arte de performance.
A través de performances radicales, a menudo física y emocionalmente exigentes, ha redefinido los límites del arte contemporáneo. Ampliamente considerada como la “abuela del arte de performance”, Abramović ha tenido una profunda influencia en generaciones de artistas de todo el mundo.