El demonio sentado
Especificaciones
- Dimensions
- 116.5 × 213.8 cm
Conoce al artista
Una figura poderosa y ambigua se sienta con las rodillas recogidas, contemplando un paisaje montañoso encendido con los colores de un atardecer escarlata. El Demonio no es el diablo cornudo de la tradición cristiana sino un ser melancólico y andrógino de inmensa belleza y soledad, encarnando lo que Mikhail Vrubel describió como un espíritu que une cualidades masculinas y femeninas. Enormes flores estilizadas y nubes pétreas rodean la figura, ejecutadas en una extraordinaria técnica semejante al mosaico.
Vrubel construyó la superficie con pinceladas planas y angulares aplicadas con espátula, creando lo que los contemporáneos llamaron "bordes de cristal" que hacen que el lienzo brille como vidrieras o mosaicos bizantinos. La paleta predominantemente azul y púrpura refuerza la atmósfera fría y sobrenatural, sugiriendo un ser que existe fuera del calor de la conexión humana. La figura aparece casi comprimida entre los bordes superior e inferior del amplio lienzo, como atrapada en su propia prisión espiritual.
Inspirada en el poema narrativo de 1839 El Demonio de Mikhail Lermontov, que narra el amor condenado de un ángel caído por una mujer mortal, la pintura fue el primer gran lienzo de Vrubel tras mudarse a Moscú en 1889. Aunque inicialmente recibida con duras críticas, estableció su reputación y se convirtió en la más famosa de sus obras sobre el Demonio, un tema que revisitaría en El Demonio volando (1899) y el desgarrador El Demonio abatido (1901-1902), pintado mientras su propia salud mental se deterioraba.